¿Por qué elegir un juguete que rete y no uno que solo entretenga?

Respuesta corta: Porque un juguete que le pide algo al niño (encajar una pieza, resolver una clave, seguir un patrón) le da un problema real que resolver, mientras que uno que se prende y suena solo entretiene un rato. La frustración en una dosis que pueda manejar es parte del aprendizaje: falla, lo intenta de nuevo y le sale.

"Se aburre rápido de todo." Es la queja más común que escuchamos. Casi nunca es un problema del niño: es que la mayoría de los juguetes que se aburren son juguetes que no le piden nada.

¿Qué diferencia hay entre un juguete que reta y uno que entretiene?

Juguete que entretiene Juguete que reta
Qué hace Se prende, suena y se mueve solo Le pide encajar, resolver o seguir un patrón
Qué deja Un rato de entretenimiento Un problema resuelto que no se olvida
Cuánto dura Se suelta cuando ya no hay nada que resolver Vuelve a él para intentarlo otra vez
Juguete que entretiene Juguete que reta
Qué hace Se prende, suena y se mueve solo Le pide encajar, resolver o seguir un patrón
Qué deja Un rato de entretenimiento Un problema resuelto que no se olvida
Cuánto dura Se suelta cuando ya no hay nada que resolver Vuelve a él para intentarlo otra vez

Hay juguetes que le hacen algo a él: se prenden, suenan, se mueven solos. Entretienen un rato y después no queda nada que resolver, así que se sueltan.

Y hay juguetes que le piden algo a él: encajar una pieza, resolver una clave, seguir un patrón. Ahí sí hay un problema real que resolver, y resolverlo es lo que después no se olvida.

¿Es malo que un juguete frustre al niño?

Un juguete que nunca frustra tampoco enseña nada. La idea no es evitarle la frustración, es dársela en una dosis que pueda manejar: que falle, que lo vuelva a intentar, y que la segunda o tercera vez sí le salga.

¿Cómo saber si el reto es el adecuado?

  • Sí sirve: se frustra, lo suelta un momento, y vuelve a intentarlo por su cuenta.
  • Está muy difícil: se frustra, lo tira, y no lo vuelve a tocar en varios días. Ahí toca bajarle el nivel, no insistir con el mismo.

¿Qué juguetes entrenan la paciencia?

Armar: un rompecabezas de madera, donde cada pieza tiene un solo lugar posible.

Resolver una clave: un cubo Rubik, o algo tan simple como una caja fuerte de juguete con su propio código de 4 dígitos.

Crear con reglas propias: un kit para hacer pulseras, donde él decide el patrón y tiene que sostenerlo hasta el final.

Los tres entrenan la misma paciencia, solo que por caminos distintos. No hay uno mejor que otro — hay uno que le va a gustar más a tu hijo específico.


En la Zona Cognitiva de la tienda separamos los juguetes por la habilidad que entrenan, no solo por la edad, para que sea más fácil encontrar el reto justo en vez de adivinar.

Regresar al blog